Ayudas a la digitalización en Galicia: qué cubren y qué pedirle a la agencia

Responsable de una ferretería de barrio revisando el stock en su tienda en Galicia

Las ayudas a la digitalización son programas públicos que financian que un negocio incorpore soluciones digitales concretas —web, tienda online, presencia en buscadores, gestión interna— casi siempre a través de una empresa proveedora acreditada. Lo que decide si esa inversión sirve a medio plazo no es el importe de la ayuda: es qué te quedas cuando termina. Si el dominio, la web, las cuentas y los datos están a nombre de tu empresa, la ayuda ha construido un activo tuyo. Si no, has alquilado algo durante unos meses.

Este artículo no entra en convocatorias concretas —cambian, y un texto publicado envejece mal—. Entra en lo otro: qué tipo de proyectos suele financiar este tipo de ayudas y qué hay que exigirle por escrito a la agencia que las ejecuta.

Cómo funcionan las ayudas a la digitalización, en genérico

Cada programa tiene sus reglas, pero casi todos comparten la misma mecánica:

  1. Un catálogo de soluciones. La ayuda no es dinero libre: se destina a categorías cerradas (sitio web, comercio electrónico, gestión de redes sociales, presencia en buscadores, facturación, ciberseguridad…).
  2. Un proveedor acreditado. El negocio elige una empresa inscrita en el programa y firma con ella un acuerdo de prestación de la solución.
  3. Un importe ligado al perfil del beneficiario. Suele depender del tamaño de la empresa y de la categoría elegida, y en muchos programas el dinero no pasa por la cuenta del negocio: se abona directamente al proveedor.
  4. Un periodo de prestación y una justificación. Hay que acreditar que la solución se implantó de verdad y se mantuvo activa durante un tiempo determinado.

Los importes, los plazos, los requisitos de acceso y las categorías disponibles cambian de una convocatoria a otra. Por eso conviene no dar por buenos los datos de ningún artículo —tampoco de este—: se comprueban siempre en la fuente oficial de la convocatoria en el momento de solicitarla.

Qué tipo de proyectos suelen cubrir

Las categorías varían según el programa, pero en las ayudas a la digitalización dirigidas a pymes y autónomos suelen aparecer, con nombres distintos, estas familias:

  • Sitio web y presencia básica en internet. Diseño, desarrollo, dominio, alojamiento y adaptación a móvil.
  • Comercio electrónico. Tienda online, catálogo de productos, pasarela de pago y métodos de envío.
  • Gestión de redes sociales. Plan de contenidos, publicación y seguimiento de la comunidad.
  • Presencia en buscadores. Trabajo de posicionamiento básico: análisis de palabras clave, optimización on-page e indexación.
  • Gestión de clientes y de procesos. Herramientas para ordenar el ciclo comercial o la operativa interna.
  • Factura electrónica, ciberseguridad y comunicaciones seguras, en los programas que las contemplan.

El programa más conocido de los últimos años en España, el Kit Digital, se organiza con este mismo esquema de catálogo y de empresas inscritas como agentes digitalizadores. TuSEO360 es agente digitalizador acreditado y ejecuta las categorías de web, comercio electrónico, presencia en buscadores y redes sociales; puedes ver el detalle en la página de ayudas a la digitalización de la agencia. Si hay convocatoria abierta en este momento y en qué condiciones es un dato que hay que verificar aparte.

Lo que una ayuda no cubre (y conviene asumir antes de empezar)

  • No sustituye a una estrategia. La ayuda financia la implantación de una solución durante un periodo; el trabajo continuado de captación viene después y corre por cuenta del negocio.
  • No garantiza visibilidad. Una web subvencionada no posiciona sola: entra en la misma competencia que todas las demás. Nadie —ni la administración ni la agencia— puede comprometer resultados de posicionamiento.
  • No cubre indefinidamente el mantenimiento. Renovaciones de dominio, alojamiento, licencias y actualizaciones suelen pasar a ser tuyas al terminar el periodo de prestación.
  • No inventa el contenido de tu negocio. Fotos reales, textos de servicio y datos de contacto los aporta el negocio; sin ese material, cualquier plantilla queda igual de vacía.

Qué exigirle a la agencia que te ejecuta la ayuda

Aquí está lo que casi nadie pone por escrito y lo que de verdad marca la diferencia dentro de cinco años. Son ocho puntos, y todos se pueden pedir antes de firmar:

  1. El dominio, registrado a nombre de tu empresa. El titular del dominio (el registrante) debe ser tu sociedad o tu NIF, nunca la agencia. Y debes tener acceso al panel del registrador, o al menos el código de autorización para trasladarlo cuando quieras.
  2. El alojamiento, a tu nombre o con salida garantizada. Si el hosting lo contrata la agencia dentro de un pack, que conste por escrito que puedes solicitar una copia completa del sitio y de la base de datos, en formato estándar y sin coste de rescate.
  3. La propiedad de la web y de sus licencias. Acceso de administrador real (no un usuario recortado), licencias de plantilla y plugins a nombre de tu empresa y derechos de uso de las imágenes y textos que se hayan producido para el proyecto.
  4. Las cuentas de publicidad, a tu nombre. Si el proyecto incluye campañas, la cuenta de Google Ads y el activo de Meta deben pertenecer a tu empresa, con la agencia dentro como usuaria con permisos. Al revés —tú invitado en la cuenta de la agencia— el día que os separéis pierdes histórico, público y aprendizaje de las campañas.
  5. La ficha de Google Business Profile, verificada por ti. Es el activo local más valioso de un negocio de barrio y el que más veces se queda huérfano. Tu correo debe figurar como propietario, no como gestor.
  6. La analítica y Search Console, en propiedad. Google Analytics y Google Search Console deben crearse en una cuenta de tu empresa desde el primer día. Si se crean en la del proveedor, el histórico de datos se va con él.
  7. Qué pasa el día que acaba la ayuda. Qué se renueva, quién lo renueva, qué deja de funcionar si no se renueva y en qué condiciones puedes continuar o marcharte. Por escrito, antes de firmar.
  8. Quién prepara la justificación. Documentación, acuerdos, evidencias de implantación y firmas: conviene saber qué hace la agencia y qué tienes que hacer tú, con qué plazos internos.

Señales buenas y señales de alarma

Lo que quieres verSeñal de alarma 
El dominio figura a nombre de tu empresa«El dominio lo llevamos nosotros, no te preocupes»
Tienes usuario administrador de la webTe dan un usuario que solo edita textos
Analítica y Search Console en tu cuentaLos informes llegan en PDF y no puedes verificarlos
Eres propietario de la ficha de GoogleLa ficha está verificada con un correo de la agencia
Las condiciones de salida están por escrito«Eso ya lo vemos cuando toque»
Te entregan copia del sitio si la pidesLa copia tiene un coste que aparece al final

Cómo comprobar en diez minutos que todo está a tu nombre

Si el proyecto ya está hecho, esta comprobación no requiere conocimientos técnicos:

  1. Dominio: consulta el registro público del dominio (WHOIS) y mira quién figura como titular.
  2. Web: entra con tu usuario y comprueba si puedes acceder a la administración completa, incluidos usuarios y ajustes.
  3. Analítica: abre tu cuenta de Google Analytics y mira si tu correo aparece con permiso de administrador de la propiedad.
  4. Search Console: comprueba que existe una propiedad verificada del dominio y que tú estás dentro como propietario.
  5. Ficha de Google: en la ficha de tu negocio, revisa quién consta como propietario y quién como gestor.

Si en alguno de los cinco puntos la respuesta es «no lo sé», ya tienes la conversación que hay que tener con tu proveedor. Y no hace falta que sea un conflicto: en la mayoría de los casos es simple inercia de cómo se montó el proyecto, y se corrige con un traspaso de titularidad.

Si ya hiciste el proyecto y no sabes qué tienes

Se puede recuperar casi todo. El dominio se traslada con el código de autorización del registrador; la web se migra con una copia del sitio y de la base de datos; las cuentas de analítica y publicidad se pueden recrear, aunque el histórico anterior no siempre viaja. Lo que no se recupera es el tiempo perdido, así que cuanto antes se ordene, menos cuesta.

Es un trabajo habitual: en TuSEO360 acompañamos a negocios de toda Galicia en ese traspaso, y en muchos casos la conclusión es que el proyecto subvencionado estaba bien hecho pero mal titulado. Si además la web se queda corta para lo que el negocio necesita ahora, ahí empieza otra conversación distinta, la de diseño web, que ya no depende de ninguna ayuda.

Preguntas frecuentes

¿Hay ayudas a la digitalización abiertas ahora mismo en Galicia?

Depende de la convocatoria y de la fecha. Los programas de digitalización abren y cierran plazos, y las condiciones cambian entre convocatorias, así que la única respuesta fiable es la de las fuentes oficiales del programa en el momento de consultar. [PENDIENTE: verificar convocatoria vigente en la fecha de publicación]

¿De quién es el dominio si me lo registra la agencia?

De quien figure como titular en el registro del dominio. Si la agencia lo registra a su nombre, el dominio es suyo aunque lo pagues tú. Lo correcto es que el titular sea tu empresa y que la agencia figure, como mucho, como contacto técnico.

¿Puedo cambiar de agencia sin perder la web?

Sí, siempre que tengas acceso de administrador, el dominio a tu nombre y puedas obtener una copia del sitio y de la base de datos. Con esos tres elementos, la migración a otro proveedor es un trámite técnico. Sin ellos, el cambio se complica y puede implicar rehacer trabajo.

¿La ayuda cubre el mantenimiento de la web para siempre?

Habitualmente no. Estos programas suelen financiar la implantación de la solución y su mantenimiento durante un periodo determinado; a partir de ahí, dominio, alojamiento, actualizaciones y soporte pasan a ser una partida del negocio. Conviene saber de antemano qué se renueva y qué deja de estar cubierto.

¿Una web hecha con una ayuda posiciona en Google?

No por el hecho de estar subvencionada. Una ayuda suele cubrir la web y, en algunos programas, un trabajo básico de posicionamiento; competir por las búsquedas de tu sector es un trabajo continuado que empieza cuando la web está publicada. Lo razonable es tratar la ayuda como el punto de partida, no como el proyecto entero.

Empieza por lo que te vas a quedar

Antes de mirar importes y plazos, mira titularidades. Una ayuda bien aprovechada deja al negocio con un dominio propio, una web que puede editar, unas cuentas a su nombre y unos datos que puede consultar; una mal aprovechada deja una factura justificada y poco más.

Si estás valorando digitalizar tu negocio con una ayuda pública, revisamos contigo qué necesitas de verdad, qué categoría encaja y qué debe quedar a tu nombre desde el primer día. Puedes ver cómo trabajamos las ayudas a la digitalización para pymes o escribirnos y lo hablamos con tu caso concreto delante, sin compromiso, con el equipo que después ejecuta el proyecto.

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